Érase una vez un pez soez y una bota rota. La bota no quiere gota y el pez puede nadar y no andar. El pez dijo fijo todo pijo “no te necesito”, y la bota respondió “soy todavía útil y doy consejos que llegan lejos, hay que tener buen corazón”. ¿Quién tiene razón en laContinue reading “Érase una vez un pez y una bota”