La guerra erra, entierra y no hay quien la entienda. Huye de la guerra porque la nación te dió religión que conduce al batallón. No mueras por el gobierno que te lleva al infierno. Cuida la vida que el religioso olvida herida. Atento a quien es bueno. El compañero de congregación te quiere en el paredón. La conquista está vista bien y el poderoso se siente orgulloso. Comparte antes de que sea tarde. Gracias.