En un pueblo muerto con casas con huerto es cierto se mató un cerdo. El chillido que causó el cuchillo en mi oído no lo olvido. La matanza fue a la antigua usanza para llenar la panza. Si tienen hambre que se busquen un enjambre que la miel hace bien. El animal no hacía mal. Araron, mataron y cocinaron. Sacando pecho desearon buen provecho, a despecho. ¡Canallas!, me quitaron las ganas. ¡Malditos!, el cerdito era bonito. Esta poesía es para crear simpatía por la causa. Comparte antes de que sea tarde, el mundo arde. Gracias.