Genial. Perfecto. Es el segundo día en enfermería por la mañana a las 8, ya te encuentras despierto. Ya comoces un poquitín como funciona aquello, digamos que ya entiendes solo con haber estado 24 horas que lo mejor es recuperarse lo más rápidamente posible para cumplir la misión porque estar en enfermería no son unas vacaciones pagadas. Un enfermero que no vistes ayer se acerca a tí con las medicinas, con cara intrigante, medio preocupada medio dudando. Te saluda en inglés, porque es más internacional que el español. “Good morning” y automáticamente notas su fuerte acento español. ¿Qué haces?