Mi romanticismo me está llevando por la calle de la amargura

Mi romanticismo me está llevando por la calle de la amargura. Mi romanticismo es tan intenso que la muerte a mi suerte se me antoja el más sabroso helado en verano de regalo. Mi romanticismo, que malas lenguas confundirán por fanatismo, me impulsa a amar. Amor y desamor son las dos caras de mi moneda que te doy hoy porque soy como soy. ¿Si dinero no quieres y amor me dices ni lo mientes qué sientes?. ¿Estás vivo o girando confundido en un tiovivo llamado Tierra?. Este poema anatema es para entretenerte sin verte. Gracias.