Con todas las humillaciones que he sufrido me despido. Este es el último poema anatema del último poeta de Eta que ahora fuma peta. Abandoné las balas y ya no balo en el rebaño. Estoy arrepentido compungido y me equivoqué porque no sabía lo que sé. El ismo que merece la pena es el romanticismo y por amor escribí mi dolor con pasión. La censura se superará si se supera y estoy a la espera. Gracias.