Al alba me duele el alma. Al aterdecer me duele tu ser. Al ocaso ya no hago ni caso del dolor sobrecogedor que me aflige y no se corrige. Ser poeta romántico en un mundo robótico es proeza. El poder del amor es superior. ¡Viva el amor! canta la diva para llegar a la cima. La persona romántica no quiere cisma. No tengo trabajo y cocino divino. Tengo experiencia, sapiencia y me cargo de paciencia. Me despido y me pido lo que no consigo. ¿Y si muero sin dinero y con hambre en la sangre?. Vivo en Londres y veo pobres. Gracias.