Perder mis dos hijos que dejé sin cobijo no lo soluciona el dinero y desespero. La muerte se los llevó por mi culpa y disculpa si lloro, y no por mero oro que no es tesoro si se usa sin decoro, como un loro, todo. Lloro con lágrimas de cocodrilo un río y no río. Fui padre y la madre que no hable. ¿Te ha pasado a ti?. Gracias.