No hay dolor más grande

No hay dolor más grande que perder a un hijo. Yo perdí dos y también la madre que se puso de un humor peor que un tumor. Fui padre y la madre que no hable. Fue mi culpa y disculpa por mi lloro que nunca abandono porque dejé a mis dos hijos sin cobijo. La muerte para mi es una suerte y vivo siendo un poeta que fuma peta como dieta enganchado todavía a la maría cada día todo el día buscando con maestría la alegría que me falta, y nada me basta y todo me cansa. Es la depresión que la pastilla de pacotilla no quita porque no funciona en la neurona. ¿Qué hago?, ya hice el vago. ¿Qué digo?, bendigo el silencio porque no hay palabra que valga. Gracias.

Leave a comment